Wednesday, May 04, 2005

Un recodo accidentado de viaje tortuoso

Ulises, de James Joyce

Es quizá una de las obras más complejas que se han escrito en el siglo veinte. La narración de algo más de una veintena de horas en la vida de un irlandés, es el entorno donde se teje con hilo muy fino una trama simbólica que relaciona el viaje inexorable de vivir con el viaje inexorable de Odiseo, el de muchos recursos. El derroche críptico de la psique de Joyce no solo lo consagró como uno de los escritores más importantes del siglo veinte, además nos presenta una novela tortuosamente delisiosa que encierra un misterio mejor guardado que los hechizos de Aliester Crowley.
Parada obligatoria de todo escritor que desee considerarse postmoderno, el Ulises debe ser leído en español bajo la traducción de J. Valverde.

Comienza el laberinto

No es sencillo adentrarse en los libros. Muchos son los títulos y los recodos del laberinto se hacen virtualmente infinitos. Así pues, consideremos que ya nos encontramos adentro del laberinto. De igual modo, el comienzo siempre es personal y accidental. El laberinto no tiene salida (al menos no este); luego, lo único importante el el accidentado viaje.
Por esta razón podemos comenzamos por cualquier mitad:


London de Edward Rutherfurd

Fruto de una labor obsesivamente detallista que luego se extiende en la divina tarea de discriminar el universo de información para entregar al tiempo congelado de las páginas aquellos acontecimientos que serán firmados por el autor como la historia de una de las ciudades más antiguas, dinámicas y ricas del mundo.

Rutherfurd, un inglés nacido en Salisbury, fue diplomado en historia y literatura por la universidad de Cambridge, de allí que no extrañe la agradable unión de las ciencias y artes que domina en libros fascinantes, especialmente para aquellos que no toleran mucho la ficción. London, Rusos y Sarum son sus novelas más importantes.

London, con sus 1342 páginas, no debe intimidar a los lectores. La obra fluye con la misma calma y continuidad que las aguas del Támesis. Si bien, su edición en un tomo único puede considerarse un error editorial, sobre todo por las dificultades de sostener los doce centímetros de espesos de sus páginas dentro del endeble paperback, El contenido nos transporta a un viaje que inicia cuatrocientos millones de años atrás y culmina entre las ruinas humeantes que dejaron los bombardeos de nazzis y el espíritu inglés que levanta sus monumentos de entre los escombros.

Thursday, April 07, 2005

Primera noticia de Asterión

En tiempos pasados, donde la memoria apenas atisba la realidad velada y enriquecida por el mito, se erigió en la ciudad de Gnosos (actual isla de Creta) el laberinto que Dedalus contruyó bajo órdenes del rey Minos con el fin de encerrar y ocultar al Minotauro. Hijo de la reina Pasifae con el toro divino de Poseidón.

Bajo el nombre de Asterión, esta criatura entró a la intrincada estructura del laberinto, del imaginario humano y de la psique.
Jorge Luis Borges (http://www.internetaleph.com/) canta los pesares de el monstruo noble y solitario, victima y victimario terrible por igual. Igual que la bestia, Borges fue minotauro en un laberinto de libros que se desvanecían ante sus ojos, cada vez más inútiles. Es la maldición que sobre el escritor austral pesó al ser nombrado Director de la Biblioteca Nacional de su país.
Este bolg presenta el laberinto que encierra los libros, más allá del mundo editorial. Un espacio crìptico, solitario y vasto. En palabras de Borges: "son infinitas las galerías..."